Mañana empiezo mis minivacaciones así que estaré una semanita out. Para los que volveis, espero que la buena onda se haga extensiva hasta por lo menos final de año, y para lo que como yo os vais, disfrutad a lo grande del dolce far niente. jueves, 21 de agosto de 2008
Cerrado por vacaciones
Mañana empiezo mis minivacaciones así que estaré una semanita out. Para los que volveis, espero que la buena onda se haga extensiva hasta por lo menos final de año, y para lo que como yo os vais, disfrutad a lo grande del dolce far niente. miércoles, 20 de agosto de 2008
In memoriam
A Elena del Rivero, artista de origen valenciano afincada en Nueva York, la historia le entró por las ventanas. Literalmente. Tenía su estudio frente a las Torres Gemelas. El 11-S, cuando los rascacielos cayeron formando una nube gigante de polvo y cascotes, más de tres mil papeles procedentes de las torres entraron por las 18 ventanas de Del Rivero. Eran documentos administrativos, targetas de visita, cheques y hasta menús de restaurantes. Durante cinco años restauró estas reliquias de los atentados y las prendió de cinco largas tiras de seda. El resultado es una enorme cortina que se expone en la Corcoran Gallery de Washington. La obra tiene una connotación de duelo, y al mismo tiempo de curación: la idea de reparar, de reciclar y curar a través del arte contemporáneo.Este post lo preparé ayer antes de saber del accidente aéreo de Madrid. El destino a veces es un jugador perverso. Lo peor es que siempre juega con nuestras vidas de manera arbitraria e innecesariamente cruel.
La cinta de la cámara
Dime la verdad: ¿cuántas fotos has borrado porque salía la omnipresente cinta de la cámara en la imagen? Y ahora con las cámaras digitales no hay problema, se borran y ya, pero ¿quién no tiene fotos antiguas donde aparece la cintita de marras en una esquina? Si eres una persona sin imaginación te deshaces de ellas y santas pascuas, pero si eres Daniel Eatock las guardas y te montas una colección, convengamos que ciertamente interesante, con lo que un fallo en el sistema, como podría ser la dichosa cinta que sale en la foto toma un tinte absolutamente diferente y el resultado es estéticamente impoluto. lunes, 18 de agosto de 2008
Escultura de espuma
Hay algo que me da apuro confesar vistos los megablogs de Petunia, WeLoveCrafts o Elena Relucio pero que no puedo esconder por más tiempo: soy nefasta con las manos. Cualquier tipo de manualidad, por simple y básica que sea, me sobrepasa, aunque como en el caso de la cocina, disfruto muchísimo descubriéndolas. Recuerdo que en clase de costura no daba aguja con hilo mientras mis compañeras hacían maravillosos tapicitos de punto de cruz o bordaban pañuelitos con sus iniciales que eran el orgullo de sus madres; con el compás no me fue mejor y jamás logré hacer una circumferencia sin que la tinta china maldita se corriera por todo el papel. Ni siquiera el dibujo a lápiz se me ha dado bien, aunque es cierto que con el paso del tiempo he ido perdiendo la vergüenza porque me gusta bastante dibujar a boli historias cotidianas donde siempre salimos los mismos: A., Mr. Átomos y yo misma. En lo único que soy realmente buena es en saber cómo sacar el mejor partido de cosas por las que la mayoría no darían un céntimo, aunque éso no tiene mucho mérito porque a menudo simplemente se trata de dar con una buena combinación.domingo, 17 de agosto de 2008
Trozos de pastel perfectos
La cultura mediterránea puede tener muchas cosas pero una de las mejores es que lo celebramos todo. ¿Que hace sol? lo celebramos, ¿que llueve? lo celebramos, ¿que casi nos toca la lotería? lo celebramos, ¿que es domingo? cómo no celebrarlo... Y para celebrarlo nada como un pastel. De nata, de chocolate, de zanahoria (umm, éste está delicioso, lo comimos en la fiesta de cumple-año de A. y fue un éxito. Lo compramos en un lugar encantador llamado Born Cooking al lado de casa). Incluso hay pasteles con nombres propios que dan nombre a la misma fiesta para la que se hacen, como La Mona*. Si contáramos los kilos de azúcar que nos zampamos con cualquier excusa la media estaría muy por encima que en el resto del mundo en países como España o Italia. Por éso no entiendo cómo aún no hemos solucionado todavía el tema de cortar las raciones de manera que no acabes destrozando el pastel, hecho que ocurre en la mayoría de casos. Por éso este invento es increíble, por su sencillez y por su utilidad. A partir de ahora no hay excusa para cortar en pedacitos meridanamente perfectos el pastel de tu fiesta.
*La tradición de la Mona de Pascua se remonta a siglos atrás. Antiguamente la Mona era un rosco adornado con huevos duros. Hoy en día se mantiene la figura del huevo, aunque de chocolate. En Cataluña se celebra el Lunes de Pascua comiendo estos típicos pasteles que, con el paso del tiempo y de la mano del gremio pastelero, se han convertido en auténticas esculturas de chocolate. Según la tradición, los padrinos regalan la Mona a sus ahijados el Lunes de Pascua y suele comerse en familia este mismo día, festivo en Cataluña, poniendo el punto final a la Semana Santa. Hay quien dice que el origen de la palabra “mona” se remonta a los árabes, que regalaban cestos de huevos pintados de colores, llamados “munna”, como símbolo de amistad. Otros consideran que proviene de los romanos, que se regalaban “monus”, que eran huevos duros con pasta de pan. Sea como sea, desde la antigüedad el huevo ha simbolizado el nacimiento y la resurrección.
jueves, 14 de agosto de 2008
Gominolas con glamour
Ya sabeis de mi proverbial adicción a las gominolas (tanto que acabo de crear una etiqueta exprofessa para el tema, visto que ya hay varias entradas donde hablo de lo mismo) así que cuando he encontrado este invento no he dado crédito a lo que veían mis ojos. Por fin podré darme una jartá de chuches pero éso sí, con todo el glamour del mundo ya que con este cachivache a modo de anillo puedes ensartar ositos, cocacolas, huevofritos, moras, fresas, nubes y delicias engominadas varias y comértelos sin ensuciarte los dedos a fuerza de meter la mano en la bolsa y pringarte de azúcar hasta el retruécano. ¿A que es una idea fantástica?martes, 12 de agosto de 2008
NYC: Gratis
Lo bueno de NYC es que si te lo montas bien, hay muchas actividades gratis. 115 según The L Magazine, desde comerte una pizza hasta escuchar a la Filarmónica de la ciudad. Aún recuerdo con melancolía las sesiones de cine en los atardeceres de verano en casi cualquier plaza, desde el Central Park hasta Park Slope y Bryant Park. El envío de emails by the face desde la tienda Apple del SoHo o los paseítos con el ferry de Staten Island desde donde se ven las mejores vistas de Manhattan (prohibido y prohibitivo coger cualquier barco turista, donde te clavan tontamente por ver exactamente lo mismo). Incluso The Guardian tiene un reportaje interesante con las 10 cosas -según el autor- que se pueden hacer gratis en NYC. Ni ciento quince ni diez, las mil y una puedes hacer en NYC sin un centavo en el bolsillo.Si te gusta el baloncesto, no te pierdas la mini cancha del NBA Store donde cada semana van figuras de este deporte a jugar con los aficionados.
Una visita high-tech es, sin duda, el Sony Wonder Technology Lab donde podrás hablar con robots, divertirte con la Play o disfrutar de una peli en las mega pantallas de alta resolución.
Si quieres conocer al/la neoyorkin@ típic@ no hay nada mejor que contactar con el grupo de guías voluntarios Big Appel Greeter que tienen una extensa colección de visitas y tours a barrios que normalmente no se incluyen en las visitas turísticas al uso. Sólo te pedirán una colaboración a tu voluntad. Te recomiendo reservar con anticipación.
NYC: Tecnología

Entiendo que la tecnología es necesaria para ámbitos como la medicina y para la calidad de vida real y cotidiana de mucha gente, pero no soy una yonki tecnológica de ésas que necesita tener su dosis de último modelo de megabites. Para los que sí lo son, NYC es su ciudad. Se pueden comprar aparatos electrónicos (cámaras, ordenadores portátiles, ipod, etc.) a precios MUY competitivos. Hay tiendas de electrónica por toda la ciudad, pero quizás los valores seguros son las grandes cadenas, como Circuit City, Best Buy o CompUsa (las tres con tiendas en la Quinta Avenida, entre las calles 34 y 47) o las tiendas de Apple (la nueva de la Décima Avenida o la ya clásica, aunque reciente, de la Quinta Avenida, esquina con Central Park, enfrente del Plaza, aunque mi favorita es la del SoHo por los recuerdos que me trae, y es que iba cada tanto a conectarme -gratis, ahí estaba la gracia-a internet y a enviar los emails pertinentes a la family y a l@s amig@s). También son valores seguros las tiendas puramentes neoyorquinas como B&H, la enorme tienda de la calle 34 esquina con la Décima Avenida o J&R en el Downtown, en Park Row. Ahora es el momento aprovechando la fortaleza del euro.
NYC: The Food

Y hablando de comida asiática capítulo aparte merece el Dim Sum, que no es más que ir cogiendo platitos de los carros que pasan por las mesas. Es algo que se suele hacer los findes, cuando hay más tiempo. En Nueva York hay excelentes sitios para tomar Dim Sum. El coste por persona suele ser muy económico, y se puede comer, bebiendo té, que va por cuenta de la casa, por unos $10. Hay tres sitios en Chinatown especialmente recomendables: Oriental Garden, uno de los mejores chinos de Nueva York, según la guía Zagat; Jing Fong, un poco más arriba del anterior, en la misma calle. Es un restaurante inmenso, situado en una primera planta, y donde se accede a través de escaleras mecánicas o de ascensor y finalmente Dim Sum a gogo, el más moderno de los tres. También tiene un excelente Dim Sum pero se pierde parte de la diversión porque no tiene carritos, hay que pedirlo directamente. El mejor Oriental Garden, pero también es más difícil de ir en fin de semana, por las colas que se forman y porque el restaurante es más pequeño.
En cuanto a las terrazas hay muchas, la del Metropolitan Museum está chachi por ejemplo, los fines de semana de verano cuenta con un Martini Bar a partir de las cinco y media de la tarde y hasta las 9 de la noche. Mejor ir tarde porque el sol aprieta en verano. Además de las bebidas, se puede disfrutar de las vistas sobre Central Park y este año de una exposición de tres esculturas de Koon.
En una entrada anterior ya hablé de mi filia por las gominolas. Si quieres experimentar el fascinate mundo de las chcuches y dulces orientales debes ir a cualquiera de las tiendas Aji Ichiban, originariamente una cadena muy extendida en Hong Kong, y probar sus delicias. La más auténtica, la que se encuentra en pleno Chinatown, está en el número 167 de Hester.
Y con que una de las comidas típicas en NYC es el pastrami, y el salami no deja de ser una variante, he querido poner esta imagen de salame al cioccolato del siempre sorprendente y exquisito blog A mí lo que me gusta es cocinar como humilde homenaje de la família Átomos a Alicia, ya que desde que nos bajamos su libro nuestras comidas siempre son sugerentes y deliciosas. No tiene desperdicio. ¡Os lo recomiendo! Y gracias Mr. Átomos, por llevar a buen puerto siempre las recetas...
NYC: Arte
El mes de agosto puede utilizarse para muchas cosas, entre otras, para cumplir las promesas que una ha hecho durante el año. Esta entrada es la promesa que le hice a Mario sobre un mapeado por el NYC que a mí me gusta. Distribuiré las entradas en ámbitos: arte, comida, tecnología y by the face o lo que es lo mismo: qué se puede hacer en NYC sin un centavo en el bolsillo. Empecemos por la primera: ARTEEn mi estancia en NYC viví en Chelsea, en la calle 14, entre la 7a y la 8a avenida, un barrio encantador y excelentamente comunicado donde tampoco paré mucho porque era una casa-para-chicas que llevaban unas monjas latinas encantadoras, pero monjas al fín. Fuí a parar ahí poque sopesé el sitio (las monjas) y el lugar (Chelsea) y me pudo lo segundo, y sobre todo porque era baratísimo y dispuse de una habitación para mí sola desde que se fue la señora española un poco demente pero muy divertida que me tocó por compañera de habitación. A las 22:00h cerraban compuertas (a las 00.00h el fin de semana) y si no te buscabas la vida yendo a dormir a casa de colegas, habías pringado. Éso sí, justo delante de El Convento había un macrobiótico donde me atiborraba a verduras y frutas a un precio irrisorio. Pero vamos por partes.
En cuanto a museos hay algunos de obligada asistencia: el primero el New Museum of Contemporary Art (imagen), recientemente rehabilitado de manera contundente y en pleno Soho.
El MOMA y el Whitney, que están relativamente cerca el uno del otro también se tienen que ver, el MOMA tiene una colección de contemporáneos impresionante, pero es el Whitney el que tiene expos temporales más que interesantes.
El PS1 no es exactamente un museo sino un centro de producción del MOMA, el hermano pequeño y rebelde por resumirlo en plan simple, con espacios expositivos en lo que fue un colegio, y está en Queens (22-25 Jackson Ave at the intersection of 46t.h Ave Long Island City). El paseíto es un poquito largo desde Manhattan pero merece muchíchichisimo la pena. Recuerdo que las tardes de los sábados de verano montaban unas fiestas buenísimas en la entrada con el trinomio djs-cojines-cerveza y lo que es mejor: gratis (Acabo de darme una vuelta por Flores en el Ático, que están pasando una temporadita por allí, y he descubierto esta entrada que habla de PS1 y que próximamente promete hablar de más cositas que están pasando ahora mismito por allí)
El Museo Nacional de Diseño pasa casi desapercibido entre la oferta cultural, pero tiene expos audaces y sorprendentes, y está en la zona museística del Up Manhattan. Cita ineludible.
El Museo del Barrio, en Harlem es excelente y expone a lo mejorcito de los artistas afroamericanos y latinos. Luego está el METropolitan, claro, pero sinceramente, si no hay mucho tiempo, lo dejaría para otra visita, y si me apuras el Guggenheim también, a no ser que tengan una temporal imperdible o te interese mucho la arquitectura, excepcional por otra parte, de Frank Lloyd Wright. Con el MOMA haría lo mismo, aunque si finalmente decides ir hay un truco si tienes un móvil con WIFI que es utilizar el WIFI gratuito que ofrece el museo y conectarse a la dirección www.moma.org/wifi donde se puede escuchar explicaciones de todos los cuadros del museo en diversos idiomas, español incluído, e incluso que el MOMA nos recomiende una ruta en función del tiempo de que disponemos.
Y si el tiempo nos sobrara a manos llenas yo me montaría una excursión deliciosa al Dea: Beacon. Dos horas en tren desde Central Station cuajadas de paisajes bucólicos hasta llegar al pueblecito con río incluído que alberga un museo que vale su peso en oro. Tiene casi exclusivamente artistas norteamericanos y anglosajones pero éso sí, lo mejor de cada casa y han reunido las obras más potentes de cada autor@. Alucinante la colección Warhol, Louise Bourgeois y Bruce Newman. Antes también tenían un espacio en Manhattan el Dea:Chelsea pero hace años que están buscándole nueva ubicación, así que sólo se puede ver el archivo de las expos vía web.
Si te interesa la fotografía con mayúsculas el International Center of Photography es tu lugar. Y un rara avis con arte alemán y austríaco es la Neue Galerie. El lugar es como un club privado high class en la calle 86 con Park Avenue enfrente del Central Park, y te parece que de sus salones, ninguno muy grande porque no deja de ser una típica casa victoriana, va a aparecer una señorita de tez pálida con cintura de avispa, moño alto y paraguas. Allí ví la mejor expo del expresionismo alemán que he visto jamás.
Se impone también un paseíto por Williamsburg, of course, el barrio todavía underground donde están y se exponene los artistas más emergentes.
lunes, 11 de agosto de 2008
La fotografía de Eugenio Recuenco

Vaya por delante que a parte del indudable valor estético de las fotografías de moda, no suelen mover ni un átomo de mi sensibilidad las imágenes de mujeres jirafa con cuerpos que desafían la gravedad u hombres hiperdesarrollados marcando estilo, por no hablar de las fotografías de marcas de ropa cuya propósito parece ser que no se vea jamás la ropa que lleva la modela o modelo encima, para lo que hacen fotografías desde ángulos imposibles, con atroces claroscuros que te dejan a dos velas y donde tu imaginación resulta que tiene que hacer el resto. Vaya pereza.