jueves, 21 de agosto de 2008

Cerrado por vacaciones

Mañana empiezo mis minivacaciones así que estaré una semanita out. Para los que volveis, espero que la buena onda se haga extensiva hasta por lo menos final de año, y para lo que como yo os vais, disfrutad a lo grande del dolce far niente.
¡Diez besitos de purpurina por los días que estaré sin veros!

miércoles, 20 de agosto de 2008

In memoriam

A Elena del Rivero, artista de origen valenciano afincada en Nueva York, la historia le entró por las ventanas. Literalmente. Tenía su estudio frente a las Torres Gemelas. El 11-S, cuando los rascacielos cayeron formando una nube gigante de polvo y cascotes, más de tres mil papeles procedentes de las torres entraron por las 18 ventanas de Del Rivero. Eran documentos administrativos, targetas de visita, cheques y hasta menús de restaurantes. Durante cinco años restauró estas reliquias de los atentados y las prendió de cinco largas tiras de seda. El resultado es una enorme cortina que se expone en la Corcoran Gallery de Washington. La obra tiene una connotación de duelo, y al mismo tiempo de curación: la idea de reparar, de reciclar y curar a través del arte contemporáneo.

Este post lo preparé ayer antes de saber del accidente aéreo de Madrid. El destino a veces es un jugador perverso. Lo peor es que siempre juega con nuestras vidas de manera arbitraria e innecesariamente cruel.

La cinta de la cámara

Dime la verdad: ¿cuántas fotos has borrado porque salía la omnipresente cinta de la cámara en la imagen? Y ahora con las cámaras digitales no hay problema, se borran y ya, pero ¿quién no tiene fotos antiguas donde aparece la cintita de marras en una esquina? Si eres una persona sin imaginación te deshaces de ellas y santas pascuas, pero si eres Daniel Eatock las guardas y te montas una colección, convengamos que ciertamente interesante, con lo que un fallo en el sistema, como podría ser la dichosa cinta que sale en la foto toma un tinte absolutamente diferente y el resultado es estéticamente impoluto.

A Eatock le interesan las conexiones entre la imagen y el lenguaje, y formatea sus piezas a modo de colecciones seriadas. Trabaja a base de la recopilación de objetos, casi siempre fotos, que pide online a terceros, con lo que el copiright de las piezas es colectivo. Tiene incluso un Mini Manifesto la mar de curioso. El pensamiento lateral llevado al arte contemporáneo de manera brillante.



lunes, 18 de agosto de 2008

Escultura de espuma

Hay algo que me da apuro confesar vistos los megablogs de Petunia, WeLoveCrafts o Elena Relucio pero que no puedo esconder por más tiempo: soy nefasta con las manos. Cualquier tipo de manualidad, por simple y básica que sea, me sobrepasa, aunque como en el caso de la cocina, disfruto muchísimo descubriéndolas. Recuerdo que en clase de costura no daba aguja con hilo mientras mis compañeras hacían maravillosos tapicitos de punto de cruz o bordaban pañuelitos con sus iniciales que eran el orgullo de sus madres; con el compás no me fue mejor y jamás logré hacer una circumferencia sin que la tinta china maldita se corriera por todo el papel. Ni siquiera el dibujo a lápiz se me ha dado bien, aunque es cierto que con el paso del tiempo he ido perdiendo la vergüenza porque me gusta bastante dibujar a boli historias cotidianas donde siempre salimos los mismos: A., Mr. Átomos y yo misma. En lo único que soy realmente buena es en saber cómo sacar el mejor partido de cosas por las que la mayoría no darían un céntimo, aunque éso no tiene mucho mérito porque a menudo simplemente se trata de dar con una buena combinación.

Ahora que está A. en el mundo hago alguna incursión con él en el maravilloso mundo de las manualidades. El otro día, sin ir más lejos, estampamos su manita en pasta moldeable y estoy orgullosísima del resultado, aunque la mitad del mérito la tiene un niño de doce meses... En fin. Éso no es óbice para que admire casi tanto como a l@s científic@s a l@s artistas y artesan@s que saben esculpir pequeñas o grandes obras de arte sin necesidad de máquinas o simuladores 3D. De ahí que este elefantito me haya parecido lo más lindo del mundo, por su sencillez y su rotundidad, por la humildad de los materiales y porque lo han hecho unas manos sin más ayuda que la imaginación.

Sirva esta entrada como homenaje a l@s artistas que moldean-cosen-customizan-bordan-esculpen-tejen cualquier material con sus propias manos, ya sea fieltro, lana, espuma o plástico, y también a l@s que dibujan creando mundos maravillosos llenos de fantasía y color.

domingo, 17 de agosto de 2008

Trozos de pastel perfectos

La cultura mediterránea puede tener muchas cosas pero una de las mejores es que lo celebramos todo. ¿Que hace sol? lo celebramos, ¿que llueve? lo celebramos, ¿que casi nos toca la lotería? lo celebramos, ¿que es domingo? cómo no celebrarlo... Y para celebrarlo nada como un pastel. De nata, de chocolate, de zanahoria (umm, éste está delicioso, lo comimos en la fiesta de cumple-año de A. y fue un éxito. Lo compramos en un lugar encantador llamado Born Cooking al lado de casa). Incluso hay pasteles con nombres propios que dan nombre a la misma fiesta para la que se hacen, como La Mona*.

Si contáramos los kilos de azúcar que nos zampamos con cualquier excusa la media estaría muy por encima que en el resto del mundo en países como España o Italia. Por éso no entiendo cómo aún no hemos solucionado todavía el tema de cortar las raciones de manera que no acabes destrozando el pastel, hecho que ocurre en la mayoría de casos. Por éso este invento es increíble, por su sencillez y por su utilidad. A partir de ahora no hay excusa para cortar en pedacitos meridanamente perfectos el pastel de tu fiesta.

*La tradición de la Mona de Pascua se remonta a siglos atrás. Antiguamente la Mona era un rosco adornado con huevos duros. Hoy en día se mantiene la figura del huevo, aunque de chocolate. En Cataluña se celebra el Lunes de Pascua comiendo estos típicos pasteles que, con el paso del tiempo y de la mano del gremio pastelero, se han convertido en auténticas esculturas de chocolate. Según la tradición, los padrinos regalan la Mona a sus ahijados el Lunes de Pascua y suele comerse en familia este mismo día, festivo en Cataluña, poniendo el punto final a la Semana Santa. Hay quien dice que el origen de la palabra “mona” se remonta a los árabes, que regalaban cestos de huevos pintados de colores, llamados “munna”, como símbolo de amistad. Otros consideran que proviene de los romanos, que se regalaban “monus”, que eran huevos duros con pasta de pan. Sea como sea, desde la antigüedad el huevo ha simbolizado el nacimiento y la resurrección.

jueves, 14 de agosto de 2008

Gominolas con glamour


Ya sabeis de mi proverbial adicción a las gominolas (tanto que acabo de crear una etiqueta exprofessa para el tema, visto que ya hay varias entradas donde hablo de lo mismo) así que cuando he encontrado este invento no he dado crédito a lo que veían mis ojos. Por fin podré darme una jartá de chuches pero éso sí, con todo el glamour del mundo ya que con este cachivache a modo de anillo puedes ensartar ositos, cocacolas, huevofritos, moras, fresas, nubes y delicias engominadas varias y comértelos sin ensuciarte los dedos a fuerza de meter la mano en la bolsa y pringarte de azúcar hasta el retruécano. ¿A que es una idea fantástica?



martes, 12 de agosto de 2008

NYC: Gratis

Lo bueno de NYC es que si te lo montas bien, hay muchas actividades gratis. 115 según The L Magazine, desde comerte una pizza hasta escuchar a la Filarmónica de la ciudad. Aún recuerdo con melancolía las sesiones de cine en los atardeceres de verano en casi cualquier plaza, desde el Central Park hasta Park Slope y Bryant Park. El envío de emails by the face desde la tienda Apple del SoHo o los paseítos con el ferry de Staten Island desde donde se ven las mejores vistas de Manhattan (prohibido y prohibitivo coger cualquier barco turista, donde te clavan tontamente por ver exactamente lo mismo). Incluso The Guardian tiene un reportaje interesante con las 10 cosas -según el autor- que se pueden hacer gratis en NYC. Ni ciento quince ni diez, las mil y una puedes hacer en NYC sin un centavo en el bolsillo.

Los viernes y sábados por la noche la Academia de Música de Brooklyn abre las puertas de su BAMCafé para disfrutar de jóvenes promesas del jazz, beat o rock. Otra opción para esas mismas noches puede ser llegarse hasta el B.B.King Blues Club donde el espectáculo es gratis y comienza a las 21 horas (conviene ir antes para conseguir plaza)

Imprescindible saber los días de entrada gratuíta a los museos: en el MET pagas la voluntad, que dependiendo de tu economía puede ser directamente cero cerote y nadie te mira mal; en el Museo de Historia Natural puedes visitar la colección permanente gratis; el Museo del Barrio es gratis los primeros sábados del mes después de las 5pm; el MOMA, gratis cada viernes de 4pm a 8pm; y en el Whitney, pagas la voluntad (me remito a la segunda línea del párrafo) los viernes de 6.00pm a 9.00pm. Teniendo en cuenta que el Whitney, por ejemplo, cuesta $15 un día normal, te ahorras un pastón.

Si te gusta el baloncesto, no te pierdas la mini cancha del NBA Store donde cada semana van figuras de este deporte a jugar con los aficionados.

Una visita high-tech es, sin duda, el Sony Wonder Technology Lab donde podrás hablar con robots, divertirte con la Play o disfrutar de una peli en las mega pantallas de alta resolución.
Los miércoles es día de entrada gratuíta en el Zoológico del Bronx. En el corazón de Wall Street se encuentra Federal Hall el lugar donde el primer presidente de Estados Unidos, George Washington, prestara juramento. Su entrada es gratuita.

Si quieres conocer al/la neoyorkin@ típic@ no hay nada mejor que contactar con el grupo de guías voluntarios Big Appel Greeter que tienen una extensa colección de visitas y tours a barrios que normalmente no se incluyen en las visitas turísticas al uso. Sólo te pedirán una colaboración a tu voluntad. Te recomiendo reservar con anticipación.

Los sábados a las 14h, la Sociedad Hispánica ofrece visitas guiadas gratuítas para concer el edificio y las colecciones de arte hispánico y latinoamericano.

Para kids, el Museo de los Niños de Brooklyn (entrada gratuita a partir del mediodía) donde podrán examinar insectos y otro tipo de animales de su extensa colección. Y en el Museo de Arte de los Niños (gratis los jueves a partir de las 16 horas) podrán experimentar con las más diversas técnicas artísticas y conocer a los grandes maestros jugando.

En la punta sur de la isla de Manhattan se encuentra Clinton Castle una fortaleza militar construida con intenciones de frenar a los ingleses allá por 1812, y desde el cual hoy se obtienen unas vistas impresionantes de la Estatua de la Libertad.

Una vez por año (¡¡¡será el próximo 16 de Septiembre!!!) los musicales de Broadway salen gratis a la calle. La cita es en la calle 43 y la Avenida Broadway.

Durante 5 semanas del verano, se presentan gratuitamente dos obras de teatro de Shakespeare en el Central Park.

Y en cuanto a guías, hay una atípica y utilísima realizada por newyorquinos bohemios y creativos que es la On the Inside, a tener muy en cuenta. Otra guía de guías que te puede ser muy útil es la Dulcinea o cómo sobrevivir en Nueva York, donde hay guías de todo, desde dónde ver tal o cual expo hasta cómo ir en bici por NYC.
Bueno Mario, espero que este repaso por NYC os sea de utilidad. ¡Ya me contarás!


NYC: Tecnología


Confieso que hace poco me enteré que mi teléfono tenía cámara fotográfica, mi iPod me lo ha acabado vampirizando Mr. Átomos, me aburren soberanamente los videojuegos y uso cualquier superficie que encuentro como agenda, a menudo mis propias manos, y cuando alguien me habla de artilugios tecnológicos mi imaginación vuela y vuela aunque no quiera, como cuando juegas a ver quién pestañea primero y piensas, no-puedo-pestañear-no-puedo-pestañear pero es inútil y lo acabas haciendo. La tecnología es para mí como la televisión para otros, hace que me evada, o como las matemáticas, me cuesta entenderlas y no les encuentro la utilidad doméstica. Entre el supuesto bienestar que me puede proporcionar y el tiempo que pierdo ensayando las instrucciones, pondero y no me sale a cuenta. Suerte que Mr. Átomos es un as y me soluciona la papeleta cuando, por ejemplo, no acierto a cambiar el idioma de las pelis.

Entiendo que la tecnología es necesaria para ámbitos como la medicina y para la calidad de vida real y cotidiana de mucha gente, pero no soy una yonki tecnológica de ésas que necesita tener su dosis de último modelo de megabites. Para los que sí lo son, NYC es su ciudad. Se pueden comprar aparatos electrónicos (cámaras, ordenadores portátiles, ipod, etc.) a precios MUY competitivos. Hay tiendas de electrónica por toda la ciudad, pero quizás los valores seguros son las grandes cadenas, como Circuit City, Best Buy o CompUsa (las tres con tiendas en la Quinta Avenida, entre las calles 34 y 47) o las tiendas de Apple (la nueva de la Décima Avenida o la ya clásica, aunque reciente, de la Quinta Avenida, esquina con Central Park, enfrente del Plaza, aunque mi favorita es la del SoHo por los recuerdos que me trae, y es que iba cada tanto a conectarme -gratis, ahí estaba la gracia-a internet y a enviar los emails pertinentes a la family y a l@s amig@s). También son valores seguros las tiendas puramentes neoyorquinas como B&H, la enorme tienda de la calle 34 esquina con la Décima Avenida o J&R en el Downtown, en Park Row. Ahora es el momento aprovechando la fortaleza del euro.

NYC: The Food


Si tuviéramos que buscar cuál es la auténtica comida de Nueva York, sin duda tendríamos que pensar en la comida de los delis que se pueden encontrar en toda la ciudad, especialmente en Manhattan y en Brooklyn. Un Delicatessen es más o menos un restaurante que cuenta también con productos de venta directa al público. Después de Katsz, del que hablaré después porque merece mención especial, el más conocido es el CarnegieDeli en la Séptima Avenida, muy cerca de Times Square, y que aparece en Annie Hall de Woody Allen. Para completar, se puede recomendar Sarge’s en la Tercera Avenida, a la altura de la calle 36. Los Delis además, como los Dinners, abren las 24 horas al día y sobre todo son famosos por sus raciones enormes. Si se quiere probar algo auténticamente neoyorquino se puede intentar un Hot Pastrami Sandwich, pantagruélico, sobre todo en el caso del Carnegie Deli.

En cuanto a experiencia gastrosensorial a mí me roba el corazón de manera irracional Dean&DeLuca (560 Broadway - Prince Street) , el deli más encantador de cuantos conozco, me gusta todo de esa marca, desde el packaging hasta las especias de flores de lavanda, pasando por los cachivaches de cocina, el sushi o el café. Está muy cerquita del New Museum.

Pero si se trata de comer para vivir y no vivir para comer, la mejor opción es comer en la calle con comida preparada y comprada en los supers o puestos callejeros, podemos encontrar desde fideos chinos, a comida india, pasando por los tradicionales perritos o el sushi más elaborado. El quid está en buscar un buen parque y hacer un pícnic en la hierba.

Éso sí, al deli KATZ se tiene que ir sí o sí. Es un restaurante típico neoyorquino, una de las opciones más auténticas de la ciudad. Lleva casi ciento cincuenta años abierto, está en Houston Street, en el Lower East Side, un barrio delicioso. Siempre está lleno, casi siempre de neoyorkinos. El plato más típico es el Pastrami, que se toma en sandwich y con mostaza. Pero también podemos degustar excelentes patatas fritas, perritos calientes y todo tipo de sandwiches típicos. A la entrada hay que coger un ticket donde nos apuntarán lo consumido. Si lo perdemos deberemos pagar 100 dólares a la salida, son las normas del juego y así desisten de trucos los listillos. El sitio es muy famoso porque aquí fue filmada la famosa escena del orgasmo simulado de Meg Ryan en Cuando Harry encontró a Sally.

Todai es una cadena de restaurantes de comida japonesa que permiten comer todo lo que quieras y puedas, a un precio fijo. Tienen un restaurante muy cerca del Empire State. Es muy grande, y aunque suele estar bastante lleno, no es difícil encontrar sitio. Aligérate si vas por la noche porque cierran a las 10, pero es recomendable. Por unos $60 pueden cenar dos perfectamente y comer todo el sushi y sashimi que se pueda. Casi lo mejor son los entrantes. La dirección es 6 East de la 32th Street.

Y hablando de comida asiática capítulo aparte merece el Dim Sum, que no es más que ir cogiendo platitos de los carros que pasan por las mesas. Es algo que se suele hacer los findes, cuando hay más tiempo. En Nueva York hay excelentes sitios para tomar Dim Sum. El coste por persona suele ser muy económico, y se puede comer, bebiendo té, que va por cuenta de la casa, por unos $10. Hay tres sitios en Chinatown especialmente recomendables: Oriental Garden, uno de los mejores chinos de Nueva York, según la guía Zagat; Jing Fong, un poco más arriba del anterior, en la misma calle. Es un restaurante inmenso, situado en una primera planta, y donde se accede a través de escaleras mecánicas o de ascensor y finalmente Dim Sum a gogo, el más moderno de los tres. También tiene un excelente Dim Sum pero se pierde parte de la diversión porque no tiene carritos, hay que pedirlo directamente. El mejor Oriental Garden, pero también es más difícil de ir en fin de semana, por las colas que se forman y porque el restaurante es más pequeño.

En cuanto a las terrazas hay muchas, la del Metropolitan Museum está chachi por ejemplo, los fines de semana de verano cuenta con un Martini Bar a partir de las cinco y media de la tarde y hasta las 9 de la noche. Mejor ir tarde porque el sol aprieta en verano. Además de las bebidas, se puede disfrutar de las vistas sobre Central Park y este año de una exposición de tres esculturas de Koon.

En una entrada anterior ya hablé de mi filia por las gominolas. Si quieres experimentar el fascinate mundo de las chcuches y dulces orientales debes ir a cualquiera de las tiendas Aji Ichiban, originariamente una cadena muy extendida en Hong Kong, y probar sus delicias. La más auténtica, la que se encuentra en pleno Chinatown, está en el número 167 de Hester.

Y con que una de las comidas típicas en NYC es el pastrami, y el salami no deja de ser una variante, he querido poner esta imagen de salame al cioccolato del siempre sorprendente y exquisito blog A mí lo que me gusta es cocinar como humilde homenaje de la família Átomos a Alicia, ya que desde que nos bajamos su libro nuestras comidas siempre son sugerentes y deliciosas. No tiene desperdicio. ¡Os lo recomiendo! Y gracias Mr. Átomos, por llevar a buen puerto siempre las recetas...

NYC: Arte

El mes de agosto puede utilizarse para muchas cosas, entre otras, para cumplir las promesas que una ha hecho durante el año. Esta entrada es la promesa que le hice a Mario sobre un mapeado por el NYC que a mí me gusta. Distribuiré las entradas en ámbitos: arte, comida, tecnología y by the face o lo que es lo mismo: qué se puede hacer en NYC sin un centavo en el bolsillo. Empecemos por la primera: ARTE

En mi estancia en NYC viví en Chelsea, en la calle 14, entre la 7a y la 8a avenida, un barrio encantador y excelentamente comunicado donde tampoco paré mucho porque era una casa-para-chicas que llevaban unas monjas latinas encantadoras, pero monjas al fín. Fuí a parar ahí poque sopesé el sitio (las monjas) y el lugar (Chelsea) y me pudo lo segundo, y sobre todo porque era baratísimo y dispuse de una habitación para mí sola desde que se fue la señora española un poco demente pero muy divertida que me tocó por compañera de habitación. A las 22:00h cerraban compuertas (a las 00.00h el fin de semana) y si no te buscabas la vida yendo a dormir a casa de colegas, habías pringado. Éso sí, justo delante de El Convento había un macrobiótico donde me atiborraba a verduras y frutas a un precio irrisorio. Pero vamos por partes.

En cuanto a museos hay algunos de obligada asistencia: el primero el
New Museum of Contemporary Art (imagen), recientemente rehabilitado de manera contundente y en pleno Soho.

El
MOMA y el Whitney, que están relativamente cerca el uno del otro también se tienen que ver, el MOMA tiene una colección de contemporáneos impresionante, pero es el Whitney el que tiene expos temporales más que interesantes.

El
PS1 no es exactamente un museo sino un centro de producción del MOMA, el hermano pequeño y rebelde por resumirlo en plan simple, con espacios expositivos en lo que fue un colegio, y está en Queens (22-25 Jackson Ave at the intersection of 46t.h Ave Long Island City). El paseíto es un poquito largo desde Manhattan pero merece muchíchichisimo la pena. Recuerdo que las tardes de los sábados de verano montaban unas fiestas buenísimas en la entrada con el trinomio djs-cojines-cerveza y lo que es mejor: gratis (Acabo de darme una vuelta por Flores en el Ático, que están pasando una temporadita por allí, y he descubierto esta entrada que habla de PS1 y que próximamente promete hablar de más cositas que están pasando ahora mismito por allí)

El Museo Nacional de Diseño pasa casi desapercibido entre la oferta cultural, pero tiene expos audaces y sorprendentes, y está en la zona museística del Up Manhattan. Cita ineludible.

El Museo del Barrio, en Harlem es excelente y expone a lo mejorcito de los artistas afroamericanos y latinos. Luego está el METropolitan, claro, pero sinceramente, si no hay mucho tiempo, lo dejaría para otra visita, y si me apuras el Guggenheim también, a no ser que tengan una temporal imperdible o te interese mucho la arquitectura, excepcional por otra parte, de Frank Lloyd Wright. Con el MOMA haría lo mismo, aunque si finalmente decides ir hay un truco si tienes un móvil con WIFI que es utilizar el WIFI gratuito que ofrece el museo y conectarse a la dirección www.moma.org/wifi donde se puede escuchar explicaciones de todos los cuadros del museo en diversos idiomas, español incluído, e incluso que el MOMA nos recomiende una ruta en función del tiempo de que disponemos.

Y si el tiempo nos sobrara a manos llenas yo me montaría una excursión deliciosa al
Dea: Beacon. Dos horas en tren desde Central Station cuajadas de paisajes bucólicos hasta llegar al pueblecito con río incluído que alberga un museo que vale su peso en oro. Tiene casi exclusivamente artistas norteamericanos y anglosajones pero éso sí, lo mejor de cada casa y han reunido las obras más potentes de cada autor@. Alucinante la colección Warhol, Louise Bourgeois y Bruce Newman. Antes también tenían un espacio en Manhattan el Dea:Chelsea pero hace años que están buscándole nueva ubicación, así que sólo se puede ver el archivo de las expos vía web.

Si te interesa la fotografía con mayúsculas el
International Center of Photography es tu lugar. Y un rara avis con arte alemán y austríaco es la Neue Galerie. El lugar es como un club privado high class en la calle 86 con Park Avenue enfrente del Central Park, y te parece que de sus salones, ninguno muy grande porque no deja de ser una típica casa victoriana, va a aparecer una señorita de tez pálida con cintura de avispa, moño alto y paraguas. Allí ví la mejor expo del expresionismo alemán que he visto jamás.

Se impone también un paseíto por Williamsburg, of course, el barrio todavía underground donde están y se exponene los artistas más emergentes.

lunes, 11 de agosto de 2008

La fotografía de Eugenio Recuenco


Vaya por delante que a parte del indudable valor estético de las fotografías de moda, no suelen mover ni un átomo de mi sensibilidad las imágenes de mujeres jirafa con cuerpos que desafían la gravedad u hombres hiperdesarrollados marcando estilo, por no hablar de las fotografías de marcas de ropa cuya propósito parece ser que no se vea jamás la ropa que lleva la modela o modelo encima, para lo que hacen fotografías desde ángulos imposibles, con atroces claroscuros que te dejan a dos velas y donde tu imaginación resulta que tiene que hacer el resto. Vaya pereza.

En cuestión de gustos fotográficos mis preferencias son bastante clásicas y van desde aquellas fotografías con dobles y triples sentidos, tipo las de Chema Madoz, pasando por las costumbristas de Cartier Bresson o de Català Roca. Me parece bastante obscena la fotografía realizada en zonas de conflicto donde cuanto más sangre se vé, más premios gana en certámenes tipo World Press Foto, que a mi modo de ver está sobrevalorado y hace ya mucho tiempo que más que una denuncia de situaciones injustas es un exhibicionismo sin pudor alguno de la violencia más extrema y reclamo de bajas pasiones, como en esos programas de telebasura donde venden injundias varias, infidelidades sexuales y odios incluso fraternales. La única diferencia es que aquí te venden lo mismo pero con una sola imagen.

Frivolidad por frivolidad me parece bastante más divertida e higiénica mentalmente la de revisar viejos ismos artísticos y reconvertirlos al gusto del realizador, en este caso, del fotógrafo, pongamos de Eugenio Recuenco, sin ir más lejos. A éso unos lo llamarían copiar a destajo, yo lo llamo repensar tendencias artísticas ya existentes y darles un toque personal que las dota de una personalidad nueva y potente aunque sin renunciar al maestro en las que han sido inspiradas. Total, si copias, que sea del mejor, dice un viejo dogma publicitario. Recuenco no esconde que su cliente es una marca de ropa, pero al menos no te trata como si fueras una ameba unineuronal.