martes, 29 de julio de 2008

Reloj made your self

Menos es más. Estamos hartos de oirlo pero a veces, casi siempre, lo más sencillo es lo que nos roba el corazón. Como este reloj que puedes confeccionar tú mism@ con lo que quieras, sólo tienes que comprar ese mecanismo tan sencillo con forma de tampón. Que te levantas con la cabeza llena de dibujos? haces un reloj-lápiz, que tienes melancolía de tu último día en el campo? haces un reloj-ramita. Y así ad eternum.

BSO: Que el tiempo no te cambie - Tequila

jueves, 24 de julio de 2008

Píldoras felices


Sí, lo reconozco. Tengo una adicción incontrolable por las gominolas. Me gustan todas. Y aunque sé que son nocivas para la salud y provienen casi del petróleo, porque no dejan de ser gomas comestibles cargadas de colorantes y conservantes, es uno de mis vicios crónicos y no resueltos. Me gusta todo de las chuches, desde los chillones colores pop, hasta sus formas de comida diminuta como de juguete, sus texturas suaves y elásticas al paladar y, sobre todo, su olor.

Cuando A. tenía tres o cuatro meses y yo todavía podía darme el lujo de estar a full con él íbamos a la piscina una vez a la semana. Él se lo pasaba en grande y yo me sentía orgullosísima de que fuera el único bebé que no sólo no lloraba al contacto con el agua, sino que se lo pasaba en grande haciendo cabriolas. La más espectacular era cuando la monitora y yo nos poníamos a un metro y medio de distancia dentro del agua, lo sumergía previo beso en la mejilla y él buceaba hasta encontrarme y emergía entre risas y toses. A esa edad todavía tienen el instinto que han desarrollado viviendo entre líquido amniótico y pueden estar surmegidos sin peligro unos segundos. Me quedé impresionada con la experiencia.

Lo bueno de ir a la piscina, pensaba yo, a parte de pasar un rato precioso con mi bebé, es que me ayudaría a recuperar las formas ante-embarazo, con lo que la cuadratura del círculo era perfecta. Y éso hubiera sido así si no hubiera habido al ladito del gimnasio una tienda de golosinas bien surtida. Pasar a su lado y empezar a salivar con sus efluvios era todo uno, así que entrar y atiborrarme con una bolsa enorme de gominolas se convirtió en una tradición, con lo que mi línea continuó siendo curva pero yo, feliz, al menos mientras duraba la experiencia, que solían ser unos 5 minutos, no más.

Digo ésto porque en Barcelona han aprovechado un pasillo (literalmente) para abrir una tienda de gominolas con mucha idea e ingenio por parte de la gente que se ha cuidado del
interiorismo y del diseño gráfico. Ingenio del interiorismo para poder abrir al público un espacio de metro y medio de ancho por, calculo, cinco de largo, e ingenio del diseño gráfico que ha sabido jugar con la adicción que creean esos azúcares engominados creando un packaging en formato medicina. Si te encuentras deprimid@ puedes comprar un bote de 3€ y si la cosas pinta realmente mal, atiborrarte con un botiquín entero de 10€. Pequeñas soluciones para grandes males.

Os deseo un día con sabor a cerezas!

martes, 22 de julio de 2008

Muñecotes de peluche con valores


No sé qué tipo de mente simple diseña muchos de los peluches que se comercializan, pastelosos y feos a partes iguales. Los niñ@s nos dan mil vueltas en lo que respecta a masa gris y a pensamiento lateral, y me parece una falta de repeto hacia ellos que los tratemos como si les faltara un hervor. Tampoco sé porqué tienen éxito muñec@s que ensalzan valores como la competencia exacerbada, el éxito fácil, la violencia, o la intolerancia a la diferencia.

Imbrincada en mis propias elucubraciones sobre cómo nos manipulan sibilinamente desde nuestra más tierna infancia para crear ejércitos ingentes de pines y pones uniformes y acríticos, he descubierto estos muñecotes deshinibidos, divertidos y un pelín gamberros, que nos enseñan valores tan necesarios como el respeto a la diferencia (son diferentes y muy amigos), a la belleza interior (no son guapos al uso pero sí muy tiernos y resultones) y a la idea de que todo el mundo tiene derecho a ser querido, venga de donde venga y sea como sea. Por otra parte son una magnífica herramienta para que los peques cojan confianza cuando les toque quitarse el pañal, porque no dejan de ser lo que podríamos llamar unos Pipi-Caca de peluche.
No sé porqué no los comercializan aquí, donde una de nuestras máximas figuras del pesebre es el caganer y donde los exabruptos más utilizados tienen que ver sí o sí con la escatología.
Se llaman Pee & Poo, como no podría ser de otra manera, y son suecos... pero universales.

domingo, 20 de julio de 2008

Banda Sonora by Mr. Átomos


Había una vez un chucho con cara de pocos amigos. Llamémosle Ciro. Todo el mundo le tenía miedo por su aspecto fiero y pocos eran los que se acercaban a él. Era negro negrote y enorme, y los demás chuchos se hacían atrás cuando él iba a pasear al parque, o le atacaban de a tres para asegurarse la jugada. Lo que no sabía casi nadie era que Ciro era el perrito más educado y cariñoso de todos cuantos he conocido en toda mi vida. Consciente del respeto que ejercía su físico poderoso intentaba por todos los medios despertar la confianza de los que estaban a su alrededor. Cuando le dabas pan, por ejemplo, uno de sus máximos manjares, lo mordía como a cámara lenta abriendo muy despacito la boca para que quien le daba de comer no se asustara y saliera huyendo. Y aunque tenía algunas manías, como salir detrás de cualquier rueda que veía con el correspondiente soponcio para el que llevara la bicicleta, el patín o similares, era el perro más bueno y más tierno del mundo.

Las prisas del directo no me han permitido explicar hasta ahora que la banda sonora del blog no la pongo yo, sino Mr. Átomos. Es una manera de reconocerle públicamante su inmensa y sin prejuicios cultura musical, a años luz de la mía, y estoy feliz de que haya aceptado el encargo y
este blog se realice a cuatro manos. Para mí su colaboración es fundamental para la cuadratura de este rinconcito de la galaxia.

La historia de Ciro es la historia de Mr. Átomos. Una vez que te acercas, ya no puedes dejar de quererle.

Un lametazo enorme Cirito, estés donde estés.
Gracias Mr. Átomos.


BSO: Wish you were here(live)-Pink Floid

sábado, 19 de julio de 2008

jueves, 17 de julio de 2008

El Pantone de mi ciudad


Cuando tengo que escoger un color y me pongo la pantonera delante siempre me da como un vértigo inexplicable, una emoción de montaña rusa centralizada en la boca del estómago. No sé si es por la inmensa gama de colores o por mi incapacidad manifiesta de decidirme entre demasiada oferta. Seguramente éso no me pasaría si me pusieran un ejemplo de la aplicabilidad del color, como hacen en las guarderías, que para explicar qué es un pato, la educadora enseña a los niñ@s una imagen del susodicho mientras les dice que hace cuac-cuac. Por éso me ha parecido genial la idea de Julie Cloutier de hacer una pantonera dedicada a los colores de su ciudad, Nueva York, y además con imágenes incluídas. Igual que hay un naranja butano o un rosa chicle, ahora hay un verde centralpark o un gris pista-de-hielo-del-rockefeller-center ¿A que es una idea preciosa?

BSO: New York state of mind - Barbra Streisand

martes, 15 de julio de 2008

Descubriendo la pared


Uno de los principios fundamentales de la teoría de la Gestalt es la llamada ley de la Pregnancia, que afirma la tendencia de la experiencia perceptiva a adoptar las formas más simples posibles. A la teoría le acompañan una serie de leyes (de la Proximidad, de la Simetría, de Continuidad, del Cierre y de la Semejanza) que vienen a decir lo mismo, o sea, que el cerebro humano aborda los problemas de modo racional y fundamenta sus respuestas en lo aprendido, con una base histórica y con un enfoque plenamente lógico.

En las antípodas de la Gestalt está el Pensamiento Lateral, que no es más que un conjunto de teorías de pensamiento divergente que no son inmediatamente obvias, que no pueden seguirse usando solamente la lógica tradicional y que se concentran en generar nuevas ideas y en cambiar conceptos.

Jugando con la teoría de la Gestalt y con el Pensamiento lateral encontramos al diseñador Dan Funderburgh y sus papeles de pared, que son el must de los wallpapers para una servidora. Como el de la imagen. Me recuerda el papel del salón de casa de mis padres a finales de los setenta, con unos floripondios imponentes rosas y marrones a modo de cenefas, y con un ligero toque demodé y tristón ya percibible en el mismo momento de ponerlo. Pero si nos acercamos un poquito vemos que esa presumible cenefa decadente es… un cangrejo. Cómo me gustan los juegos de percepciones y descubrir que nada es lo que parece, en los papeles de pared tampoco.




Sopa de letras


Cuando era pequeña me alucinaba la sopa de letras, aunque casi siempre me hacían sopa maravillas o sopa de arroz, y la de letras era un capricho frívolo en aquellos tiempos, que eternizaba las comidas y además era mucho más cara que las pastas de sopa uniformes con lo que mi madre, práctica siempre, no estaba dispuesta a comprar con excesiva frecuencia. Aún así, creo que mi pasión por la lectura no proviene ni de una buena profesora de literatura ni de lo mucho o poco que me leyeran de pequeña -la pinza estaba entre poco y nada- sino ni más ni menos que de la sopa de letras. Algún día alguien se dará cuenta del ingente trabajo llevado a cabo por esas letritas en beneficio de la alfabetización de tantas generaciones y vendrán los homenajes. Al tiempo.

A propósito de este tema, el otro día me encontré unos átomos la mar de divertidos en el cuarto derecha de la galaxia que habían descubierto que las sopas de letras actuales se han modernizado y ya cuentan con la arroba. Me enterneció comprobarlo.

Buen lunes purpúreo a tod@s!

Cuna de cartón


A los padres primerizos nos torpedean con inventos del tebeo que valen su peso en platino y luego -tarde, o sea, con la compra ya hecha y usada-comprendes que te han tomado el pelo por inútiles y por caros. Un buen ejemplo es la minicuna o moisés de los primeros meses, que por algo se llama "de-los-primeros-meses...".

La publicidad se encarga de abrirte un campo ingente de posibilidades infinitas en cuanto a la compra de cachivaches para el nuevo miembro o miembra de la familia. No sin dejarte caer de manera sibilina lo mala madre/padre que eres por no comprarle Lo Mejor, que siempre suele ser Lo Más Caro y por ende Lo Más Inútil. Creedme. Sé de qué estoy hablando.

El tema minicuna clama al cielo, porque es un artilugio que con suerte se utiliza seis meses -en mi caso no llegó a cuatro porque A. siempre ha sido un torete- y luego se queda ahí, ocupando espacio y recordándote lo boba que fuiste cayendo en un chantaje comercial tan básico.

Por éso es tan oportuno este invento: una minicuna de cartón, que no sólo es económica sino que una vez que se deja de usar, se pliega quedando plana como un librito, y hasta el próximo churumbel.

BSO: Canción de cuna - Heidi

Gigaedro gatuno


Adoro los gatos. He tenido gatos en casa desde que me independicé y hasta que nació A., así que éso son muchos años. No fue algo deseado sino que pasó. La primera llegó de penalti. Mi amiga Fontein nos regaló una linda gatita, que todavía vive a sus muy bien llevados dieciocho años en casa de los padres de mi ex, y me robó el corazón. Tricky (le pusimos ese nombre en honor al cantante de Bristol) era tan pero que tan cariñosa que cuando me ponía a trabajar en el ordenador se sentaba en las teclas y no me dejaba hacer nada. Aunque la sacara de allí mil veces, mil veces que ella se espachurraba cual larga era por todo el teclado y ronroneaba de puritito placer. Luego vinieron Lulú, Güí y Semuá. Cuando nacieron pensaba que Güí era la chica porque era el gato más bello que he visto jamás, y Lulú y Semuà los chicos, pero resultó ser al contrario. Semuá se fue un día y ya no volvió. La buscamos durante semanas por todo el vecindario pero no hubo suerte. Ahí sentí por primera vez el pequeño y profundo desgarro que produce la pérdida de un animal querido. Con Lulú y Güí hemos compartido la vida durante trece años y me han regalado momentos de diversión y ternura maravillosos.

Los gatos sacan lo mejor de un@ mism@. He visto cómo amigos que no habían dado un beso en su vida, al menos en público, dispensan a los felinos unos arrumacos súper rosas y les acuñan unos calificativos que no casan con su imagen, curtida y cuidada durante muchos años, de malos-malotes. Lo dicho, te hacen mejor persona y, si no se les cruza el cable, son muy limpios y hasta cierto punto independientes. Vamos, que te puedes ir hasta cuatro o cinco días por ahí, dejarles bien surtidos de agua y comida, con el caquero limpio, y cuando llegas te los encuentras perfectamente.

Todo el mundo que ha tenido o tiene gatos sabe que lo de que la curiosidad mató al gató no es sólo una frase. Les encantan tres cosas -a parte de dormir y perrear-, más que nada en el mundo y que son: 1. jugar, 2. descubrir y 3. esconderse, por éso este juego de los Radi Designers es para ellos lo que una ludoteca bien surtidita de juguetes mágicos para un peque. Sushi, Lucky o Mishu o como quiera que se llame nuestro gato entra en esta especie de refugio desde donde puede contemplar el exterior por los agujeritos que hay en todas sus caras, y reaccionar así, escondido, a lo que pasa a su alrededor. Y lo más de lo más: si al gatito le da por moverse el gigaedro se pone a rodar y rodar y la diversión se multiplica por ene.

BSO: Memory - Cats

A tiritang tang tang...


Es curioso que haya ya un par de entradas en el blog relativas al Mundo-Tirita. No me lo había propuesto, pero está claro que las cosas suceden por algo y quizá el destino me esté queriendo decir alguna cosa. Confieso que siempre me han interesado de manera especial, y por especial quiero decir de manera que a nadie más -que yo conozca- le interesan. Soy muy tiquismiquis con todo lo relativo a las tiritas. Cuando unos flamantes zapatos nuevos me torturan los pies a la manera turca, por ejemplo, puedo llegar a no comprarlas si no me gusta el dibujo que hay -siento predilección por las de dibujos infantiles, aunque odio los de Disney-, y también adoro las de formas raras, que si redonditas, que si ovaladas... En la parte oscura de mi relación amor-odio con Mundo-Tirita decir que no soporto las que tienes que cortar tú misma, las aborrezco y soy capaz de buscar y rebuscar en el botiquín si las primeras que han salido son (ay!) las Sírvase-Usted-Misma. En un viaje a Canadá hace unos años compré un spray-tirita de ésos que te echas y hacen una lámina transparente tapando la herida que actúa exactamente como si te hubieras puesto una tirita. Todavía no había llegado el invento a España y recuerdo que fue de las pocas cosas que compré, a parte de un vestidito monísimo en American Apparel para Vilma, la perrita de mi hermana, un par de tallas más pequeño pero que sirvió para echarnos unas risas. La fijación con el tema es tanta que he tratado durante estos años el dichoso spray como objeto fetiche y no he permitido que nadie lo use, yo incluída, sintiendo un íntimo gozo con el mero hecho de poseerlo. Escribiendo ésto me está pareciendo que quizá debiera consultar con un psicólogo, pero el tema es ése y estoy trabajándolo. Aún así no me he resistido a subir al blog estas tiritas para personas con un color de piel que va del negro azabache al blanquecino (yo creo que debería usar la segunda empezando por la derecha, y si hay suerte y me pongo morena, la tercera). Me ha parecido de justicia el invento.

BSO: José Mercé - Tirititran

lunes, 14 de julio de 2008

Deseo un Día Delicioso

Ayer pasamos el día con La Famiglia y hoy me siento melancólica, como si el de ayer fuera uno de esos recuerdos indelebles que hubiera pasado hace mucho y de los que una se acuerda vivamente cuando es viejita. Snif... qué pena que no nos pudimos quedar más tiempo y fue un viaje de ida y vuelta.

A. disfrutó de la Abuela, la Tata, el Tiet-dels-tomàquets, Monix, un poquito de J. mientras estuvo despierto y (tachán-tachán) de The Princess -con la que sale en la imagen-, que podríamos decir que es su sobrina-prima, o algo así. Cada vez se percibe mejor que están condenados a entenderse, o lo que es lo mismo, a pegarse, a pelearse, a gritarse, a darse ternuras y a quererse muchísimo.

The Princess, que es la niña más bonita-divertida-juguetona-mandona-lista-cariñosa del mundo, observa con curiosidad todo lo que hace A. porque claro, se llevan nada más y nada menos que cinco laaaargos meses, que es una eternidad, y tiene que aprender todavía muchas cosas de él, que le saca lo menos trece dientes de ventaja. Y A. hace como que no la mira pero la mira como quien no mira, controlando que ella a su vez le mire para que él pueda continuar enseñándole con cierto aire de chulería de quien ya ha visto muchas cosas, éso tan difícil que es vivir, y que a su edad se resume en: 1. Andar sin tropezarse demasiado; 2. Gritar más fuerte que el otro, perros incluídos; 3. Controlar el territorio quitándole todas y cada una de las cosas con las que ella osa jugar. Y 4. Pegándole y/o abrazándole de vez en cuando por motivos que, aunque parezcan arbitrarios para el resto de los mortales, tienen su razón de ser. A todo ello The Princess demuestra, a sus casi diez meses, una serenidad y una harmonía consigo misma que le permiten pasar olímpicamente de A. cuando a éste le atacan ínfulas terratenientes con todos los juguetes que, dicho sea de paso, son de ella.

Nos bañamos, nos bañamos y nos volvimos a bañar, comimos paellita rica de la Abuela y melocontocitos del huerto del Tiet dulces dulcísimos, y la Tata hizo el mejor cortado-con-hielo que he bebido jamás mientras el día iba pasando delicioso dedicado a los charloteos intrascendentes e importantísimos para recuperar la salud mental que va deteriorándose en el día a día. A. estaba exultante. Jugó tantísimo y se lo pasó tan pero que tan requetebién, que fue sentarlo en la sillita del coche y dormirse todo uno. Se despertó ya en Barcelona.

Adoro esos días familiares. Me dan fuerza y me calientan por dentro. Disfrutar de la familia tendría que ser un derecho de tod@s l@s niñ@s del mundo y proporcionársela de forma estable y estructurada -y con estructurada me refiero a que el niñ@ pueda percibir que es un cimiento desde donde crecer y donde se puede sentir a salvo, pase lo que pase- un deber de cada madre/padre, porque el calorcito que recibe es el mejor para su autoestima y además le permite concretar poquito a poco su identidad... con todo el amor del mundo.

Deseo un Día Delicioso como el nuestro para tod@s l@s de 0 a 225 años, árboles centenarios, tortugas y elefantes incluídos.

Ah, por cierto, con que el día de ayer ya está marcado en mi vida con una huella imborrable y lo recuerdo con la misma ternura de los recuerdos antigüos, he aplicado a la imagen ese efecto, como si la imagen fuera de hace cien años. El programa se llama Bakumatsu Koshashin Generator, y es japo, claro.

BSO: Facto de la Fe y Las Flores Azules - El Indio

domingo, 13 de julio de 2008

La Abu

Este es un homenaje a todas las abuelas del mundo. La abuela es aquel ente que se convierte en superheroína para estar cerca de su niet@. La que hace un trayecto en tren de más de dos horas con la sola intención de verlo durante apenas hora y media, la que se encierra en la cocina para hacerle día sí y día también sus comiditas favoritas, la que nunca se cansa de jugar con él, la que le explica historias de cuando era pequeña cuando lo lleva a la cama, la que siempre se pone a su favor cuando la madre o el padre lo reprenden por algo (para desespero de uno, de la otra o de ambos), la que siempre le trae un regalito y su fuet (el nieto en cuestión acepta la variable jamón ibérico) favorito cuando viene a verlo, la que le dice que es el niño más guapo del mundo, la que prepara su casa durante semanas cuando sabe que él pasará unos días con ella, la que regatea con los padres para quedarse más días con él de los acordados, la que lo defiende por encima de todo con tod@s, la que le prepara delicatessen a media mañana que saben a manjares exquisitos (muy) por encima de los que preparan los propios padres, la que vive y se desvive por él, la que le da algo prohibido a hurtadillas para verlo sonreir (llámese chupete, comida o regalos cuando no toca) la que lo adora, lo mima y lo malcría como sólo ella sabe, la que lo hace sentir la persona más especial del mundo. ¡Tres hurras por las abuelas del mundo!


A. de anda que te anda

Catorce meses: un par de chichones y muchos besos, biberones, comidita de mayores, amiguitos, curiosidad y la impotente sensación de cómo ha pasado el tiempo desde que, hace nada, era un bebé recién nacido.

lunes, 7 de julio de 2008

Protestas de verano: Piel online


Me reconcilio con el mundo cada vez que descubro que todavía hay gente generosa que es capaz de trabajar y mostrar los resultados de sus investigaciones o conocimientos sin que medie un euro de por medio. Éste es el caso de la arquitecta Ethel Baraona con Piel.Skin, un libro experimental publicado on-line para libre consulta y con licencia Creative Commons que navega literalmente entre diversos proyectos haciendo hincapié en el tratamiento de las pieles en edificios, saltando desde exteriores excepcionales en Asia hasta fachadas inteligentes en Europa. Lo novedoso de este libro es que permite realizar un juego virtual dirigido a viajeros google-earth (google-earth travellers): A través de clicks sobre las coordenadas de cada proyecto se inicia un viaje on-line con el que se puede llegar directamente a cada uno de los emplazamientos y visualizar el proyecto dentro de su entorno. La última publicación de Baraona Arquitectura Sostenible con Editorial Pencil de Valencia está nominada a los RIBA Construction Book Awards 2008 .

viernes, 4 de julio de 2008

Pon una tirita al Planeta


Ahora que parece que estamos tomando consciencia de que hemos enfermado el planeta a base de malos humos y peores prácticas, tenemos que pensar en qué clase de mundo queremos dejar a los que vienen detrás, a nuestros hij@s - mascotas - sobrin@s y peques en general que ya respiran peor oxígeno que nosotros a su edad. Y por éso es tan importante hacer pedagogía y predicar con el ejemplo, sobre la importancia del reciclaje para la salud de la Tierra.

Cada un@ de nosotr@s puede ponerle una tirita al Planeta para que se vaya curando, en la medida que sea posible. ¿De qué manera? Pues por ejemplo usando bolsas reciclables cada vez que vayamos a comprar. Las de IKEA son geniales, cuestan 0,50€ y pueden con todo, aunque también están las de esparto, de rafia o de algodón.

Según un estudio de Cicloplast en España se distribuyen al año 10.500 millones de bolsas de plástico, lo cual equivale a 97.400 toneladas y 238 bolsas por persona al año. Si tenemos en cuenta que son muy contaminantes y duran más de 100 años, cualquiera puede entender que el problema es muy serio. Claro, ésto pasa por que los comercios no den las bolsas con tanta alegría y por conscienciar a la ciudadanía.

Como dice mi amigo Carlos, animaros a comprar cuatro o cinco y regaladlas a familia y amigos. Por sólo 2€ estareis haciendo un favor a todo el Mundo.

Muchas gracias.

jueves, 3 de julio de 2008

A. de artista


Esta imagen podría ser un cuadro abstracto de algún artista subastado en Sotheby's, podría, pero no. Es la obra -y gracia- que A., ejerciendo sus dotes artísticas de manera -supongo, porque no lo ví- vehemente, estampó en la funda nórdica blanca de nuestra cama. Me estaba pintando el ojo cuando, no sé a qué, tuve que ir a la cocina. 20 segundos, ni uno más, y él aprovechó que dejé mi eyeliner encima de la cama en cuestión para abrirlo y estampar sus inquietudes artísticas al más puro estilo tipografía-japonesa, pero en mínimal. Me gusta ver cómo A. se inicia en el proceloso mundo de los dibujines. De hecho hace ya muchos meses que le compramos unos lápices de colores por los que cada vez se siente más interesado.

Protestas de verano: la manzana de oro

El verano hace que aflore en mí mi lado más frívolo. Con ese estado anímico del dolce far niente en el que estoy semisumida, me ha encantado esta idea, que es el summum de la frivolidad o cuando la frivolidad alcanza su climax de inutilidad -casi- absoluta. Estoy hablando de este invento de Hermès: una fiambrera de lujo para transportar... una manzana, u-n-a. Un objeto de deseo absolutamente fetichista ni siquiera para unos pocos ya que éste ha sido un encargo especial realizado en exclusiva para un cliente.

Una manzana real cubierta por una manzana golden de cuero, fabricada en piel Gulliver, forrada de una carcasa en paladio inoxidable realizada por Puiforcat. La correa bandolera lleva un estuche para cuchillo con mango de cuerno. ¿Coleccionismo o snobismo?

miércoles, 2 de julio de 2008

Cuidadito con el iPod

Para que luego digan que los australianos no tienen creatividad. Esta es una campaña de la policia para conscienciar sobre la tasa en aumento de muertos debido a un atropello por llevar los auriculares a cuestas. La campaña, sin alardes estéticos al uso tipo efectos especiales ni sentimentalismo morboso logra llegar al target. ¿A que sí? Buenísima.